Cuando te conviertes en inmigrante, por accidente o decision propia, es un compromiso de por vida.

Camino descalzo sobre pasto suave y fresco, pasto que es perfectamente mantenido y bien cuidado cada semana durante el verano. Su verde plétora es el resultado de miles de litros de agua provenientes del Rio Gunnison. Me cubre por completo la sombra abundante que crean los enormes arboles alrededor. Uno de esos arboles ha muerto. Su enorme y pesado tronco amenaza con venirse abajo en cualquier momento con los fuertes é inesperados vientos que pasan por las montañas de Colorado. Hace doce meses mire como ese mismo arbol produjo hojas por ultima vez. Este verano, ya no hay ojas en ninguna de sus ramas, solo desolacion. ¿Me pregunto cuantos años ese arbol ocupo ese lugar… cincuenta? sesenta?

Como parte de un típico largo dia de trabajo, monitoreo la estacion de radio. ¿Como termine aqui? ¿Que hice para merecer estos privilegios? En medio de llanuras altas, del calor intenso, en un dia de verano cualquiera, yo disfruto de frescura, sombra, tranquilidad.

La voz de una mujer en la radio desvia mis pensamientos. Eclipse solar, total! Dentro de la tranquilidad que me rodea, es como si aún pudiera escuchar las risas. El sentimiento de emocion regresa muy claramente dentro mi. Es la decada de los 80’s, en una escuela primaria fronteriza llena de necesidades, donde decenas de niños trabajamos en fabricar herramientas especiales, hechas con nuestras manos, para admirar el eclipse solar total del que se habla por todos lados. Sera una experiencia unica, anuncian en la T.V. No podra ser visto directamente, dicen todos. El temor de perder la vista, a mi corta edad, me mantiene despierto por la noche.

¿Es todo una gran coincidencia o de alguna forma logre desafiar el destino?

Solo soy un inmigrante.

¿Podre nuevamente descarrilar algo predeterminado?

Dicen que un rayo no golpea el mismo lugar dos veces.

Cuando eres inmigrante, no importa lo que hagas; aprender Ingles, recibir un diploma universitario, naturalizarte ciudadano, desafiar el destino… no importa lo que hagas, jamas dejaras de ser un inmigrante. ¿Pero, cuando fue que ser inmigrante se convierto en algo negativo?

Una llamada a mi telefono móvil me regresa a la realidad. Gotas de agua comienzan a caer. De un segundo a otro, una fuerte tormenta de verano irrumpe mi tranquilidad, y corro a buscar refugio adentro.

La voz al otro lado me dice que la hora a llegado.

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